¿Quién invento el huevo hilado?

Mano gitana rellena de queso de cabrales, jamón y huevo revuelto. Receta pasito a pasito. Elementos para el bizcocho genovés:

Entre los puntos claves de la cena de Nochebuena es de origen portugués: el huevo revuelto. Desarrollada con yemas de huevo y almíbar, la receta es muy usada para acompañar platos elaborados con carne de ave y cerdo.

Pero, sin esperar opacar el ansiado instante de fraternidad, ¿en algún momento te has cuestionado de dónde procede la proteína que forma la base de la receta de los huevos revueltos?

El consumo de huevos se ha disparado

La receta

Para realizar huevos hilados solo precisas tres fáciles elementos que tienes en la cocina: huevos, agua y azúcar. Es posible que esto tampoco te sorprenda, pues son elementos que no tienen la posibilidad de faltar en ninguna receta de repostería. La gran pluralidad de alimentos que se tienen la posibilidad de llevar a cabo con ellos puede ser asombroso… Pero hayamos ido al grano. ¿Qué precisas llevar a cabo para realizar un huevo escalfado? Para descubrirlo, lo destacado es ver el próximo vídeo: Si todavía no te se sabe, puedes observar otro vídeo aquí. Resumidamente, los procedimientos que se deben llevar a cabo son los próximos: Por una parte:

  • Romper los huevos y dividir las yemas de las visibles. (Si no tienes idea de qué manera llevarlo a cabo, te recuerdo que vimos un procedimiento extraño en este blog antes).
  • Pasar las yemas por un colador y reservar.

Preparación

  1. Guardamos en el congelador un envase con agua, que vamos a usar después para enfriar la preparación.
  2. En una cazuela mediana, arroja el agua y prepara un almíbar añadiendo el azúcar. La proporción de azúcar ha de ser afín a la del agua. De esta manera, a fuego retardado y con el apoyo de un cucharón para eliminar el agua, se mezcla con el azúcar. Esto va a dar una suerte de medicamento con determinada rigidez. La mezcla está ya lista en el momento en que se muestran una secuencia de pequeñas burbujas en el exterior del almíbar.
  3. Rompe los huevos y divide las yemas de las visibles. Conque ponemos 2 recipientes y sobre la cáscara ponemos la clara, que por su consistencia cae un tanto sobre entre los recipientes. En el momento en que observamos que prácticamente solo queda la yema en la cáscara, la guardamos en la otra. Las visibles que no usaremos en la hilatura son muy ricas en proteínas y tienen otros usos.
  4. Batir levemente las yemas de huevo. Las filtramos con un colador para remover las partes menos líquidas. De esta manera logramos una masa prácticamente líquida y homogénea que servirá para realizar las hebras de huevo.
  5. Con el apoyo de una espátula, o con un biberón o jeringa, verter las hebras de yema de manera lenta sobre el almíbar durante el hervor. Con el calor fuerte estas hebras se cocinarán velozmente, en menos de un minuto.
  6. Sacarlos instantaneamente con el apoyo de una espumadera y sumergirlos en el bol de agua muy fría que vamos a sacar del congelador.
  7. En el momento en que se hayan enfriado en unos segundos, las sacamos nuevamente del agua muy fría con unas pinzas de cocina y las dejamos descansar sobre papel absorbente a fin de que les quite la humedad.

Vamos a repetir el desarrollo con nuevos hilos que volcamos en el almíbar que se evapora, hasta conseguir la cantidad deseada.

Receta de huevo escocés al estilo indio

Los chefs y panaderos medievales ponían azúcar en sus tenedores y la empleaban para adornar diversos tipos de pasteles. Chefs medievales enormemente creativos hicieron dragones, castillos y criaturas míticas para agradar a los ricos y conocidos. En este momento que se está volviendo creativo con el hilo dental, ¡y eso sería bastante!

Avance veloz de unos años, han comenzado a mostrarse libros de cocina con recetas y técnicas para realizar «azúcar hilado» (como se le conocía en ese instante). Las tiendas de gominolas hacían chocolate cubierto con hilo dental, huevos de Pascua cubiertos con hilo dental y toda clase de brebajes extraños y espectaculares.

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