¿Qué se come en un tailandes?

La cocina tailandesa es rica y exquisita, aparte de sana y económica. La comida de calidad es simple de conseguir en los pequeños puestos, siempre y en todo momento una de mis preferidas, y cuantas menos opciones tenga el menú, mucho más gusto va a tener. El más destacable rincón para evaluar un plato habitual es aquel que solo vende ese plato en vez de tener un menú con un sinfín de opciones.

Como comprobarás solamente ingresar en un mercado de comida habitual tailandesa, los 2 elementos primordiales son siempre y en todo momento los fideos -de muchas variedades- y el arroz, frecuentemente frito y mezclado con verduras y algún género de carne, singularmente pollo. , pato y cerdo.

Malang Tod (insectos fritos)

Más allá de que la cocina tailandesa se volvió muy habitual a nivel internacional, hay cuando menos una comida tailandesa que jamás podría ser adoptada por otras etnias. Hablo de Malang Tod, que en tailandés significa insectos fritos.

Platos indispensables en Tailandia

Pad Thai es probablemente entre los platos mucho más populares de la cocina tailandesa. Es un plato salteado al wok a partir de fideos de arroz con huevo. Además de esto, es muy habitual entre los turistas. Esto puede deberse a que inicialmente se creó a lo largo de la dictadura de Plaek Pibulsonggram con la meta de enseñar el gusto tailandés en un plato que gustara a todos. ¡Y vaya si consiguieron ese propósito!

Khao Pad Saparod

Aparte del Pad Thai, Khao Pad Saparod es el plato habitual que agrada a prácticamente todo el planeta. Es arroz frito con camarones o pollo, piña, huevo, anacardos, pasas y salsa de pescado. Está hecho con polvo de curry con lo que asimismo tiene un toque de gusto a curry. Una enorme opción para los pequeños.

Comida tailandesa cerca de mí

En el momento en que me mudé a Canadá desde Tailandia, mis amigos canadienses siempre y en todo momento deseaban que yo fuera su «entusiasta» en los sitios de comidas tailandeses. «No sé qué soliciar», afirmaban, o «No sé de qué forma solicitarlo». En el momento en que llegamos al lugar de comidas tailandés que habían escogido, varias personas desearon animarme a soliciar solo para la mesa.

Al comienzo pensé: “¿Cuál es el inconveniente? Pregunta cuanto quieras». Pero cuanto mucho más me hallaba responsable de las comidas terminadas con mis amigos, mucho más me percataba de que no solo ordenaba lo que deseaba comer. Esto se volvió aún mucho más claro para mí en el momento en que veté ciertos de mis recomendaciones del compañero de comedor por el hecho de que «no tenían sentido» con el resto de lo que se encontraba ordenando.

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