¿Qué beneficios tiene la harina de habas?

Como observamos, las habas son un alimento con un contenido elevado en agua, pese a lo que a priori logre parecer, y contienen grandes cantidades de hidratos de carbono complejos y fibra, con lo que al consumirlas no provocarán un incremento importante de la glucosa en sangre, pero va a aumentar de manera lenta, y o sea positivo en personas con control glucémico perturbado, por poner un ejemplo, diabetes.

Si algo resalta de las habas es el contenido en fibra y ácido fólico. La proporción de fibra va a ser aún mayor si lo que ingerimos es la vaina entera. Sí, he dicho la vaina, si bien no tiende a ser de esta manera, la vaina de las habas es comible y riquísima en el momento en que está ternísima. Exactamente la misma con los guisantes, de los que ingerimos tirabeques, con las habas sucede lo mismo, tenemos la posibilidad de comer vainas y habas juntas tratándose de ejemplares jóvenes y tiernos, así mismo aumentaremos nuestro consumo de fibra, vitaminas y minerales Además de esto, gracias a que se consumen con tanta inocencia, son mucho más simples de digerir.

Características y provecho de las habas

Las habas aportan enormes dosis de energía y proteínas, puesto que cada cien gramos aportan 341 calorías. Asimismo resaltan por su aporte de fibra dietética, esencial para resguardar la mucosa colónica y batallar la acumulación de substancias tóxicas en el sistema digestivo. Además de esto, asisten a achicar los escenarios de colesterol en sangre.

Los primordiales nutrientes presentes en las habas son antioxidantes, vitaminas, minerales y esteroles vegetales. Asimismo contienen grandes cantidades de fitonutrientes como las isoflavonas. Por su asistencia en la pelea y prevención de patologías (como refuerzo, no como régimen). Resalta el papel de los antioxidantes y la levodopamina en la prevención de distintas patologías degenerantes.

Las habas son tóxicas

La haba (nombre científico Vicia faba) es una planta de la familia Fabaceae, que asimismo incluye los guisantes y los melocotones. Es una legumbre de cultivo muy vieja, tanto que se ha perdido su origen. No tenemos la posibilidad de tener certeza de dónde vino, pero se ha cultivado en Mesopotamia y el Medio Oriente a lo largo de cuando menos 8,000 años y después, de manera lenta, llegó a Europa. Se especula que era originaria de Oriente Medio y amaestrada por vez primera a lo largo de la Edad de Piedra, ya que los arqueólogos han encontrado restos de la planta en los primeros humanos. En la Edad del Bronce ahora estaba en Italia, tal como en la región de los enormes lagos de Suiza e inclusive en Glastonbury, en el Reino Unido.

Estos frijoles fueron un alimento básico en la antigüedad y fueron cultivados por todas y cada una de las etnias tradicionales como los romanos, helenos y egipcios. Se halló en las tumbas del viejo Egipto, donde semeja que era alimento para los pobres, rechazados por las clases altas de la sociedad.

Prevención de defectos del tubo neural

Como alimento abundante en folatos, las habas podrían estar presentes con regularidad en la dieta de las mujeres embarazadas. Los Centros para el Control y la Prevención de Patologías recomiendan que las mujeres tomen 400 microgramos de ácido fólico adjuntado con una dieta rica en folatos.

Este nutriente contribuye a impedir defectos del tubo neural que tienen la posibilidad de derivar en anomalías de la salud graves en los pequeños, como la anencefalia o la espina bífida.

VITAMINAS Y MINERALES

Las habas y las legumbres generalmente son una aceptable fuente de tiamina, riboflavina y niacina. Muchas especies poseen solo pequeñas proporciones de caroteno y, según el cultivo, puede faltar, con lo que el caroteno no ayuda bastante como precursor de la vitamina A en la dieta.

En la haba, antes de transformarse en harina, hay algunos compuestos que tienen la posibilidad de ser dañinos para la salud, como inhibidores de ciertas enzimas.

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